viernes, 20 de diciembre de 2013

El sr. Gibbs

Gibbs era un silencioso y retraído miembro de la comunidad universitaria de la prestigiosa universidad de Yale. Sobre él se dice que durante los treinta años que estuvo allí sólo pronunció un discurso. Cuentan que su impenitente silencio lo rompió durante una acalorada discusión de café acerca de qué disciplina, las lenguas clásicas, las lenguas modernas o la ciencia, entrenaba mejor a la mente. Gibbs, con su habitual parsimonia, se levantó y dijo:

- Señores, las matemáticas son un lenguaje.

Y volvió a sentarse.

Ciertamente las matemáticas son un lenguaje. Y un lenguaje universal. Por eso los científicos son capaces de comunicarse unos a otros aunque no comprendan el idioma con quien comparten su información. Pero lo más misterioso de todo es que las matemáticas son el único medio que tenemos para entender el mundo que nos rodea. El lenguaje con el que se expresa la naturaleza es el de las matemáticas y quien quiera leer ese libro debe aprenderlas. No sabemos muy bien por qué esto es así. Es más, tampoco tenemos claro que la Naturaleza sepa matemáticas. Quizá es el medio que nosotros usamos para interpretar los hechos del mundo.

Ahora bien, no es difícil escuchar todos los días frases como «las matemáticas nunca fueron mi fuerte» o «no me hables de matemáticas; yo soy de letras». Incluso a veces podemos escuchar a nuestro interlocutor vanagloriarse de que no tiene ni idea de matemáticas, que a él le basta con sumar y restar. Este comportamiento forma parte de cierta corriente social donde está bien visto declararse analfabeto en cualquier cuestión relacionada con las ciencias. Algo sorprendente, pues a nadie se le ocurriría sentirse orgulloso de no saber quién era Cervantes.

Por desgracia, las consecuencias del anumerismo matemático son graves. La vida cotidiana está repleta de situaciones donde un conocimiento elemental de matemáticas resulta fundamental para tomar una decisión adecuada. Esto es especialmente exagerado en nuestra percepción de la probabilidad. Un ejemplo lo tenemos en la llamada «falacia del jugador». Supongamos que en la ruleta de un casino ha salido seis veces seguidas el color rojo. Los jugadores suelen pensar que en la partida siguiente hay más posibilidades de que salga negro cuando en realidad hay la misma que antes, un 50%.

La probabilidad


Esta ceguera ante las probabilidades es aún más marcada cuando queremos analizar situaciones de riesgo. Sabemos distinguir entre lo que no comporta ningún riesgo y lo que sí lo tiene. Sin embargo, somos incapaces de diferenciar entre un acto que tiene, por ejemplo, un 1/10.000 de riesgo de otro con un 1/100. Lo que nos preocupa no es si el riesgo es alto o bajo, sino que existe riesgo. Y aún más grave: mientras desechamos realizar ciertos actos porque comportan riesgo, asumimos otros donde el porcentaje de riesgo es mayor. Un ejemplo está en el caso de los accidentes de avión. Dejando a un lado las fobias, algunas personas no quieren volar por el temor a un accidente. Pero eso no les impide coger el coche cuando la probabilidad de morir en accidente de circulación es mucho mayor. La máxima ironía aparece cuando, para justificarse, dicen eso «bueno, sí, pero si te toca? te toca», como si eso no sucediese con los coches. Estos ejemplos nos demuestran que el ser humano no sabe estimarprobabilidades de manera intuitiva; necesitamos aprender a hacerlo. Nuestro cerebro tiene la manía de hacernos creer que un acontecimiento es muy probable de que ocurra, no basándose en pulcros cálculos probabilísticos, sino por un motivo mucho más mundano: cuanto más fácil nos resulte imaginarlo mentalmente y cuanto más nos impresione emotivamente.

Alguien dijo una vez que en esta vida sólo hay dos cosas ciertas: la muerte y los impuestos. Y es verdad. El resto de las cosas nos pueden o no nos pueden suceder. En fin, que nuestra vida está gobernada por la probabilidad.

Sabido esto, lo que resulta más chocante es que no nos preocupemos realmente por entender lo que es la probabilidad. Ni tan siquiera sintamos la más mínima necesidad de saber estimarla, y eso teniendo en cuenta que el ser humano posee una innata incapacidad para interpretarla. A veces pienso que se trata de algo genético. Si no, les reto a que hagan el siguiente experimento con sus amigos.

A un grupo de ellos propóngale el siguiente problema. Imaginen que el gobierno está preparando un remedio para la famosa gripe A. Sus amigos forman parte del equipo que debe decidir entre dos tratamientos. De 600 personas, el tratamiento A salvará con certeza a 200. Del B hay una probabilidad de un tercio de que se salven las 600 y, por tanto, dos tercios de que no se salve ninguna. Ahora elijan qué tratamiento escogerían. Si se cumple el promedio, cuando esta pregunta se hizo a un grupo de personas el 72% escogió el programa A. Ahora plantee este problema, pero con otro enfoque, a otro grupo de amigos. Dígales que con el programa A morirán con toda certeza 400 personas y con el programa B no morirá ninguna con un tercio de posibilidades y morirán las 600 con dos tercios. De nuevo, si se cumple el promedio, el 78% de las personas a quien les hizo esta pregunta escogió el programa B.

¿Cómo es posible que, siendo el problema idéntico, se opten por dos programas diferentes simplemente porque se ha presentado de manera distinta?

Aún peor. A largo plazo ambos programas tienen el mismo resultado: se salvan 200 y mueren 400, luego resulta indiferente decantarse por uno o por otro.

Matemáticas para evaluar la calidad de los equipos de fútbol



Un equipo de investigadores de la Universidad norteamericana de Northwestern ha inventado un algoritmo matemático que permite evaluar la profesionalidad y la calidad de juego de un equipo de fútbol prescindiendo de las estadísticas futbolísticas.



El estudio, publicado en la revista Plos One, destaca que el fútbol, a diferencia del béisbol, el baloncesto o el hockey, tiene una estadística "muy pobre" de calidad de juego, que se reduce a los nombres del que marcó el gol y del que le pasó el balón en un partido concreto. Para subsanarlo, el director del proyecto, el portugués Luis Amaral, y sus compañeros de Northwestern propusieron una nueva técnica para evaluar el juego de un equipo de fútbol que tiene en consideración la contribución de cada jugador al resultado final, así como las complejas interacciones entre ellos.




A partir de esta técnica, los investigadores desarrollaron un software que permite registrar pases acertados, así como las combinaciones de pases que terminan con un disparo a la portería, independientemente de si su resultado es un gol o no. "Un gol no es sólo cuestión de la técnica, sino también de suerte", ha explicado Amaral, al tiempo que ha aclarado que, como resultado final, el programa calcula el nivel de profesionalidad tanto de todo el equipo como de cada uno de sus jugadores



domingo, 17 de noviembre de 2013

Los Pelayos

Familiares directos, por parte de madre.
Amasaron una verdadera fortuna "atracando", tal y como ellos decían con descaro, legalmente los casinos de todo el mundo.
Todo comenzó en Madrid en los años noventa. Gonzalo García Pelayo, primo político de mi madre, forma equipo con dos de sus hijos, Ivan y Vanessa, e implica al resto de la familia. La estafa estaba basada en un método creado por Gonzalo para las ruletas de todos los casinos basándose en el hecho de que toda máquina tiene imperfecciones físicas; y que éstas, por milimétricas que sean, generan alguna tendencia que hace que algunos números salgan por encima de su probabilidad. Tras recolectar los resultados de varios miles de lanzamientos e introducir sus datos en una aplicación informática desarrollada para tal efecto, comprobó que una ruleta específica tendía a favorecer a ciertos números en particular, a los cuales se debía apostar.
Él y su equipo comenzaron a apostar en 1991, y después de desbancar al casino de Madrid y prohibirles la entrada (años después un juez les daría la razón y fueron aceptados de nuevo en cualquier casino de España en el que le fue denegada la entrada), fueron de casino en casino (Las Vegas, Austria, Australia, Dinamarca, Holanda...).
Finalmente, y tras una nueva generación de ruletas "perfectas" que generaban un error de una frecuencia millonésima, cambió al póker, y las quinielas.

Su historia dio la vuelta al mundo y actualmente hay varios documentales y películas. Os dejo un enlace a la película de ciencia ficción "The Pelayos" basada en la historia real.



sábado, 16 de noviembre de 2013

El hombre que descubrió patrones matemáticos donde antes no los había

Este reducto de documental sobre Benoît Mandelbrot, padre de los fractales, es capaz de condensar en unas pocas frases toda la ciencia y un concepto presente hoy en día en cuestiones matemáticas y artísticas de todo el mundo.
La entrevista fue grabada poco antes de que el matemático falleciera en 2010, a la edad de 85 años.

www.youtube.com/watch?v=Ehwy4Gq27uY

viernes, 15 de noviembre de 2013

Coca-Cola: Una marca universal entre el arte y la publicidad


En el año de su 126 Aniversario, la marca Coca-Cola sigue estando más viva que nunca. Así ha sido durante prácticamente toda su historia, convirtiéndose en una de las marcas universales más populares y reconocidas.
Su apuesta por la Publicidad siempre ha sido uno de sus más destacados estandartes, y el paso del tiempo nos ha dejado piezas de arte en forma de carteles, botellas, latas...
Sin embargo, voy a centrarme en sus anuncios, un conjunto de videos sensibleros, aunque sin duda muy buenos y la forma que tienen estos de integrar información ajena al producto que provoca una reacción positiva en el consumidor.
Os dejo los que más me han llamado la atención






lunes, 4 de noviembre de 2013

El valor de las palabras

El vídeo que os dejo a continuación es un claro ejemplo sobre la importancia de la forma sobre el fondo



El fondo, o "lo que decimos" es la esencia, pero en sí es muy pobre, por lo que siempre se acompaña de la forma "cómo lo decimos" intentando que resulte lo más visual posible (en un cartel), lo más claro y conciso (en una explicación en clase), o lo mas difuminado, ambiguo y confuso a nuestro alcance (en un discurso político).

miércoles, 30 de octubre de 2013

La comunicación no-verbal

"La cara es el espejo del alma"

El complejo lenguaje no verbal me parece fascinante. La simple postura del cuerpo y sobre todo de manos y brazos puede expresar actitudes agresivas, defensivas, incomodidad, relax...
A continuación os dejo el enlace a un blog que he encontrado muy interesante en relación a este tema de gestos de manos, y en concreto, en una entrevista de trabajo.

Blog de Víctor Candel